Plazas

Plaza Roja

Es el centro de una zona de servicios surgida como necesidad inevitable del Ensanche de la zona nueva.


Plaza de Cervantes

Se distingue del resto de las plazas compostelanas por su multifuncionalidad histórica, pues ha sido escenario tanto de autos de fe y enjuciamiento durante la Inquisición como centro de venta de alimentos y mercancías (antiguo Mercado de Abastos), lo cual le valió el nombre durante un tiempo de Praza do Pan o del Campo.


Plaza del Toural

Aunque no es de las plazas más bellas ni deslumbrantes desde el punto de vista arquitectónico, es por su ubicación, casi a medio camino entre la zona monumental y la nueva, una de las más concurridas.


Plaza de Azabachería

También conocida como Praza da Inmaculada o Plaza de Acibechería. A ella da una de las fachadas de la Catedral de estilo barroco-neoclásico, rematada con una escultura de Santiago Peregrino.


Plaza de la Quintana

A diferencia de Plaza de Obradoiro, esta plaza se destaca por su sobriedad y predominio de imponentes piedras. Conectada con la plaza de las Platerías por una escalinata y la Torre del Reloj o Berenguela. Dividida en dos niveles: Quintana de los Muertos (abajo) y Quintana de los vivos (encima).


Plaza de las Platerías

Es una de las cuatro plazas que rodea a la Catedral, junto con Obradoiro (fachada principal), la Quintana y la Inmaculada o de Azabachería. Situada frente a la fachada sur de la Catedral debe su nombre precisamente a los talleres de plateros y orfebres que durante la Edad Media se situaban bajo los soportales del claustro.


Plaza de Obradoiro

Para muchos la plaza más significativa de la ciudad, por su entorno. Es una gran plaza dominada por la envergadura de los edificios que la rodean. Las cuatro esquinas dejan fluir el paso de unos agitados turistas ávidos de conocimientos y de historia.