Orígenes del Camino de Santiago

Los orígenes de la historia de Santiago de Compostela y las peregrinaciones se remontan a Cristo y a Palestina. Cuando Jesús de Nazaret empezó a dar a conocer la “palabra de Dios” encontró muchos seguidores, dentro de estos, dos hermanos Juan y Santiago que eran hijos de una familia acomodada dedicada a la pesca en el lago Genesaret (mar de Tiberíades) en Galilea.

 

Peregrinos recorren Santiago
Luego, según la leyenda, al elegir Jesús a sus doce apóstoles encargados de llevar sus ideas a otras tierras, Juan y Jacob el Mayor (para nosotros Santiago) estaban dentro de los elegidos. A Jacob le tocó predicar en tierras de España, y en las tierras del oeste y por aquél entonces del Fin del Mundo, tal y como lo plasma el obispo y teólogo en la España visigoda Isidoro de Sevilla. Según la leyenda, permaneció en estas tierras durante cinco o seis años, entre Finis Terrae, Padrón y Asturias. Al dar por concluida su misión regresó a Jerusalén donde fue detenido y acusado de difundir una herejía que atentaba contra las leyes de los rabinos judíos. Por esto fue decapitado y su cuerpo arrojado fuera de la ciudad. Sus discípulos lo recogieron y embalsamaron con el fin de enterrarlo en las tierras del Fin del Mundo como era su deseo.